Era un turno normal en una planta metalmecánica del Litoral.
Un operador se preparaba para revisar una línea de producción que había presentado una falla intermitente.
El ambiente era húmedo —una llovizna ligera había cubierto los techos metálicos— y el piso, aunque se había limpiado horas antes, seguía resbaloso.
Confiado, el técnico apoyó una mano en la estructura para estabilizarse mientras manipulaba un panel eléctrico.
Solo sintió un chispazo, un cosquilleo fuerte en el brazo… y el golpe lo hizo retroceder.
Por suerte, el disyuntor actuó a tiempo.
💬 “Si ese interruptor no hubiera disparado, hoy estaríamos contando otra historia.”
Este tipo de incidentes ocurren con más frecuencia de lo que se cree.
No siempre terminan en tragedia, pero cada susto es una advertencia que no se puede ignorar.
En los entornos industriales, la electricidad convive con tres factores que pueden convertir una falla menor en un desastre: humedad, metal y descuido humano.
⚙️ La humedad reduce la resistencia eléctrica del aire y los materiales.
Basta un 60% de humedad relativa para que un panel, una herramienta o un cable deteriorado pierda su aislamiento.
🔩 El metal, por su naturaleza conductora, amplifica el riesgo: estructuras, pasamanos, estanterías y carcasas pueden convertirse en canales perfectos para una descarga.
🧍♂️ El descuido humano, como no usar guantes dieléctricos o tocar un panel mojado, cierra el circuito.
Y ahí es donde un error se convierte en un accidente.
💥 Una descarga de apenas 50 miliamperios puede ser mortal si atraviesa el corazón.

En cada instalación industrial existen puntos de alto riesgo donde se cruzan humedad y electricidad:
🔹 Áreas de lavado o limpieza: donde se usan chorros de agua cerca de equipos eléctricos.
🔹 Sistemas de refrigeración o condensación: donde la humedad ambiental puede condensar dentro de tableros.
🔹 Talleres de mantenimiento metálico: donde las estructuras y herramientas actúan como conductores.
🔹 Sótanos o túneles técnicos: con ventilación deficiente y posibles filtraciones.
Cada uno de estos espacios exige protocolos de aislamiento, inspección y señalización, y no todos los técnicos los respetan con la misma rigurosidad.
Trabajar con electricidad en ambientes húmedos no es solo cuestión de experiencia, sino de disciplina y cumplimiento.
Estas son las prácticas esenciales que deben aplicarse en cualquier planta industrial:
1️⃣ Bloqueo y etiquetado (LOTO)
Antes de intervenir cualquier sistema eléctrico, bloquea la fuente de energía y coloca etiquetas visibles.
Nunca asumas que “ya está apagado”.
2️⃣ Uso de equipos de protección adecuados
👷♂️ Guantes dieléctricos, botas aislantes, gafas protectoras y herramientas con mango aislado no son opcionales.
Cada EPP debe revisarse antes de usarse —la humedad o el desgaste anulan su efectividad.
3️⃣ Revisión de la humedad ambiental
💧 Los sensores higrométricos deben formar parte del monitoreo preventivo.
Si el ambiente supera los niveles seguros, se debe suspender temporalmente la intervención.
4️⃣ Supervisión técnica
👀 Ninguna tarea eléctrica debe hacerse sin supervisión directa de un responsable certificado.
Un segundo par de ojos detecta detalles que pueden salvar una vida.
5️⃣ Mantenimiento preventivo continuo
Los tableros eléctricos deben revisarse periódicamente:
Limpieza con productos dieléctricos.
Verificación de aislamiento y torque.
Sustitución de cables con recubrimientos degradados.
🔧 Un tablero limpio y seco es una línea de defensa tan importante como un buen disyuntor.

🔹 Caso 1: descarga en zona de lavado
En una planta de procesamiento, un operario manipuló un tablero mientras el piso seguía húmedo por una limpieza reciente.
El contacto indirecto provocó una descarga que lo arrojó hacia atrás, afortunadamente sin consecuencias graves.
➡️ Lección: nunca reiniciar equipos mientras haya humedad superficial o vapor acumulado.
🔹 Caso 2: panel oxidado por condensación
En una planta de refrigeración, el panel principal acumuló condensación debido a ventilación insuficiente.
Un arco eléctrico destruyó el sistema de fusibles y paralizó la operación por 8 horas.
➡️ Lección: la humedad invisible es igual de peligrosa que un cable expuesto.
Cumplir las normas es mucho más que una obligación legal: es la base para prevenir pérdidas humanas y materiales.
🔹 IEC 60364 / INEN 2237 (Ecuador)
Define cómo deben instalarse y protegerse las redes eléctricas en ambientes industriales húmedos o conductivos.
🔹 NFPA 70E
Establece las prácticas seguras para el trabajo con electricidad, incluyendo clasificación de zonas, equipos de protección y distancias seguras.
🔹 ISO 45001
Guía el sistema de gestión de seguridad ocupacional y prevención de accidentes eléctricos.
🔹 OSHA 1910 Subparte S
Norma de referencia internacional para mantenimiento eléctrico seguro.
🧾 En Ecuador, el cumplimiento de INEN 2266 y del Código de Electricidad complementa estos estándares, adaptándolos al entorno local.
La electricidad no da segundas oportunidades.
Cada vez que un técnico ignora el protocolo o “solo revisa rápido”, está confiando su vida al azar.
💬 En una planta segura, la cultura preventiva se nota en los detalles:
Las botas limpias y secas.
Los tableros etiquetados.
Las áreas húmedas aisladas.
La comunicación constante entre equipos.
Un supervisor atento y un operador consciente valen más que cualquier equipo de última generación.
👷♀️ No se trata de tener miedo, sino de tener respeto.
⚠️ Usar extensiones sobre el agua o el piso húmedo.
⚠️ “Secar” tableros con trapos o aire a presión sin cortar energía.
⚠️ Dejar cables pelados o conectores improvisados.
⚠️ Confiar en que “nunca ha pasado nada”.
⚠️ No reportar zumbidos, chispas o calentamiento de cables.
🚫 Cada uno de esos errores es un paso hacia un accidente.
Y lo peor es que casi siempre se cometen por prisa o exceso de confianza.
Hoy, gracias a la tecnología, los riesgos eléctricos pueden anticiparse.
Los sensores de humedad y temperatura dentro de tableros eléctricos alertan antes de que el peligro sea visible.
El mantenimiento predictivo con análisis termográfico o ultrasonido permite detectar puntos calientes, fugas o arcos internos sin detener la operación.
📊 Invertir en prevención es invertir en continuidad.
Un día sin incidentes eléctricos no se nota.
Pero un accidente detiene producción, daña equipos y marca vidas.
La combinación de electricidad, humedad y metal no perdona errores.
Cada descarga, por leve que parezca, es una advertencia de que algo no se hizo bien.
💡 El verdadero profesional no es el que “se la juega”, sino el que cumple protocolos incluso cuando nadie lo mira.
Y cada empresa que fomenta esa cultura está protegiendo su mayor activo: su gente.
Porque en la industria, la diferencia entre un día más de trabajo y una emergencia puede depender de una sola decisión correcta.
1. ¿Por qué la humedad aumenta el riesgo eléctrico?
Porque reduce la resistencia del aire y los materiales, permitiendo el paso más fácil de la corriente.
2. ¿Se puede trabajar bajo lluvia ligera?
No. Ninguna tarea eléctrica debe realizarse mientras haya humedad visible o condensación.
3. ¿Qué EPP se recomienda para áreas húmedas?
Guantes y botas dieléctricas, ropa seca y herramientas con aislamiento certificado.
4. ¿Cada cuánto se deben revisar los tableros?
Mínimo cada 3 meses, y después de cada evento de humedad o condensación detectado.
5. ¿Cómo reducir la humedad en plantas industriales?
Instalando deshumidificadores, ventilación forzada y revisando sellos en techos y paredes.